El Archivo Hasenberg Quaretti ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires en el año 2019 a través de la donación que realizó la señora Mónica Hasenberg.
El archivo ha sufrido en el trayecto de su vida muchas mudanzas y esto provocó expurgos y pérdidas. En una de esas repetidas y continuas mudanzas, Brenno decide deshacerse de todos sus negativos y de los negativos de la infancia de Mónica y los de su padre quien también era fotógrafo, de los cuales se salva una pequeña caja, que Monica aún conserva.
El Archivo Hasenberg-Quaretti es uno de los archivos privados de fotografía más importantes de Latinoamérica. Con su extenso trabajo, Hasenberg y Quaretti fueron testigos directos de unos de los períodos más dramáticos y complejos en la historia argentina: la dictadura militar y la transición hacia la democracia.
Hacia fines de los años 70, la pareja comenzó a trabajar para las revistas porteñas de la época. Fue en ese entonces, en medio de la represiva dictadura militar, que se acercaron por primera vez al grupo de madres que se reunían todos los jueves en Plaza de Mayo reclamando justicia por sus hijos e hijas desaparecidos. Así se convirtieron en integrantes del primer grupo de fotógrafos y periodistas que registraban la ronda de las Madres de Plaza de Mayo y otras actividades relacionadas a su lucha.
Cuando el país se encaminaba hacia la democracia a principios de 1983, Hasenberg y Quaretti mantuvieron su dedo firmemente sobre el pulso de un pueblo que anhelaba un profundo cambio social y político para su país. Su archivo se amplió para incluir fragmentos de la rica vida artística y cultural de la Argentina como también su vida religiosa diversa, su desigualdad, su poderoso movimiento sindical, su inmigración, y los enormes desafíos económicos que la sociedad padecía en los años 80.
Crucialmente, el archivo demuestra cómo un pueblo se unió alrededor de los derechos humanos. Artistas, cantantes, rabinos, curas, mujeres, niños y niñas, dirigentes sindicales, ciudadanos comunes y corrientes -movilizados por un deseo ferviente de poner fin a la impunidad que gozaban en ese entonces las Fuerzas Armadas y de seguridad. El compromiso de Hasenberg y Quaretti con el movimiento de derechos humanos produjo una década de registro fotográfico hasta que la pareja emigró al país natal de Quaretti -Italia- en 1989.
Brenno Quaretti falleció inesperadamente cuando la familia volvió a Buenos Aires en 1995. En honor a su compañero de vida, Mónica Hasenberg ha continuado el extraordinario legado de ambos incluyendo la preservación y digitalización de su archivo.